Por supuesto, no solo leo libros sobre ciencia. Hay muchos temas que me interesan, seguramente demasiados, y entre ellos está la filosofía.

Al ser un simple aficionado, para mí hay una premisa: además de aprender, tengo que disfrutar, ‘engancharme’ cuando la leo. Si me aburro o lo encuentro incomprensible, lo dejo. No significa que abandone a la mínima dificultad; comprendo que tiene un grado de complejidad que no es soslayable, pero si no vislumbro luz al final del trayecto, si creo que el autor no se hace entender, sea por su estilo, sea porque envuelve en nebulosa un mensaje que no tiene claro, prefiero no dedicarle más tiempo.

Los entendidos dirán que es culpa mía por no estar formado en estas lides, y puede que tengan razón. Trato de buscar intermediarios, ‘intérpretes’ que traduzcan y comenten las ideas de las fuentes originales. Hay buenos divulgadores en el campo de la filosofía que nos facilitan ese acceso, pero hay camino por recorrer. Creo que en ciencia se ha avanzado más en este sentido.

Siguiendo con el post anterior, quería comentar los libros sobre filosofía que últimamente me gustaron y he ido citando en Twitter. Reconozco que la temática tiene un sesgo pesimista, quizás ha influido el estado de ánimo con la pandemia. No obstante, creo que reflexionar sobre la vida sin negar o minimizar las partes más difíciles es lo más honesto y nos ayuda a encararla con lucidez, cada cual con sus convicciones, pero sin autoengaños. 

Nota: pinchando en cada título se accede la editorial/libro correspondiente

En el café de los Existencialistas (Sarah Bakewell)

En el café de los Existencialistas, Sarah BakewellEntretenido para el que guste saber sobre filosofía, pero con lecturas algo más ligeras. En vez de leerte “el Ser y la Nada” de Sartre, o no digamos “Ser y el Tiempo” de Heidegger (que hay que estar preparado y con ganas), pues en este libro, aparte de sumergirte en el ambiente -¡y las peleas!- de aquel grupo de existencialistas (Sartre, Beauvoir, Merleau-Ponty, Camus…), vas a conocer muchas de las apasionantes ideas que se cocinaron en aquella época, sus referencias en la fenomenología alemana, su legado… No es un sustituto a la obra de esos autores, pero da un buen marco para entenderlos.

Llegué a esta autora, Sarah Bakewell, por su anterior libro “Cómo vivir: una vida con Montaigne” que me gustó bastante, incluso algo más que éste y donde conseguía hacerte muy cercano a ese ensayista que sinceramente conocía muy poco (¡cuantas lagunas!).

Nota: por si lo del existencialismo te suena solo a gente de los años ’50, vestidos de negro con cuello alto, aire intelectual y frecuentando tugurios cargados de humo, un par de obras muy conocidas y accesibles que explican de primera mano en qué consiste: “El Existencialismo es un humanismo” (J.P.Sartre) y “El mito de Sísifo” (A.Camus).

Decoding Schopenhauer Metaphysics (Bernardo Kastrupp)

Creo que para los que no devoramos los autores clásicos, Schopenhauer es uno de los filósofos a los que podemos intentar leer sin morir en el intento. Gran escritor, con un estilo de exposición claro y brillante, utilizando muy bien las metáforas y los ejemplos que hacen muy atrayente su lectura. Es cierto que su obra capital “El Mundo como Voluntad y Representación ” donde desarrolla su visión de la existencia y la realidad, está en un nivel de dificultad mayor que otras obras suyas relacionadas con la ética y psicología humana que le hicieron muy popular. La recopilación de escritos que componen “Parerga y Paralipómena” (entre los que se incluyen sus famosos aforismos sobre el arte de vivir) es bastante accesible a pesar del nombre.

Volviendo a “Descifrando la Metafísica de Schopenhauer”, en él, Bernardo Kastrupp, nos ‘traduce e interpreta’ el pensamiento de Schopenhauer, mostrando como encaja en una metafísica idealista muy similar a la que él sostiene. Kastrupp es doctor en filosofía e ingeniería informática con buen bagaje en psicología y ciencia, de ahí el subtítulo del libro: “claves para entender cómo (se) resuelve el problema duro de la conciencia y las paradojas de la mecánica cuántica”. De lo que leí en su “Idea of the World” había una razonable coincidencia de partida, pero tampoco soy el árbitro más adecuado para decidir si lo consigue del todo.

Palabras y Aforismos, SchopenhaeurEn realidad leí este libro como acercamiento a la obra de Schopenhauer, complementando otros que ya había leido como “Palabras y aforismos”  (C.J. González Serrano), muy accesible, y “La lucidez del pesimismo” de Roberto Aramayo, más ‘denso’, pero ambos muy recomendables. Si eres amateur como yo y es tu primera aproximación a este filósofo empezaría por ellos antes que el libro que estoy comentando. Aunque Schopenhauer es ‘leible’, prefiero entender su pensamiento ayudado por gente que sabe y te proporciona referencias, orientación y aclaraciones que son muy útiles.

Schopenhauer: Lucidez del pesimismo, AramayoReferente a la metafísica de Schopenhauer, sin entrar a comentarla, decir que me sorprendió. Su fama de misógino (ganada con algunos de sus escritos que hoy nos parecen infumables) le ha supuesto la etiqueta de desfasado por mucha gente. Sin intentar justificar esa parte, creo que sería injusto extenderlo al resto de su pensamiento y contribuciones más importantes. Tiene ideas que me parecen bastante modernas, unas muy ‘cercanas’, otras inspiradoras, de las que aprendes o te hacen cuestionar cosas importantes. Su crudo pesimismo me parece muy honesto, y como comenta Aramayo, es más un método que una meta. Como pensador, conocía muy bien la filosofía occidental, siendo gran admirador de Kant, del que se consideraba su sucesor. Eso sí, detestaba a su contemporaneo Hegel por oscuro e incomprensible (también contaría que éste fuera el filosofo admirado en Alemania, mientras él paso desapercibido buena parte de su vida). Fue también afín a otras corrientes de pensamiento como la hindú o budista que leyó a fondo y en las que identificó muchas coincidencias con su pensamiento. De amplísima cultura, le gustaban entre otros los autores españoles, como Gracian y Calderón (aprendió español para traducir al primero al alemán) y mostraba un interés por una gran variedad de materias.

En resumen, recomiendo el libro si tienes inclinación por la filosofía y no te importa leer en inglés (no hay traducción), aunque ya mencioné los de C.J.González y R.Aramayo como más recomendables para iniciarse (siempre que tengas ya cierta familiarización con la filosofía). Puede ser una puerta de entrada para conocer el pensamiento original de Schopenhauer que es difícil que te deje indiferente, además de otros libros de Kastrupp si te gustan los planteamientos que hace este último.

Unflattening (Nick Sousanis)

Unflattening, Nick SousanisEnsayo académico sobre el “visual thinking” o pensamiento visual en formato cómic (o novela gráfica, si prefieres ese témino para los cómics más ‘serios’). En él trata temas como la alienación del ser humano y nuestra estrechez de pensamiento, mencionando a clásicos como “Flatland” (E.Abbot). Nos invita a reflexionar sobre los caminos ya trillados por los que deambulamos, sin darnos cuenta que son rutas preestablecidas y rígidas que nos marcan desde nuestro nacimiento la educación y el entorno en que nos movemos.

Viñeta de Unflattening (Nick Sousanis)El autor, trata de mostranos cómo las imágenes, combinadas con textos, pueden permitirnos cambiar nuestra perspectiva y ampliar nuestra visión. Hacer nuestro pensamiento más original, más holístico y más sútil al mismo tiempo, descubriendonos detalles y conexiones que no veríamos (o nos sería mucho más difícil) en base solo a texto.

¿Consigue su objetivo? Es decir, emplear el lenguaje gráfico ¿da una dimensión especial al mensaje? ¿Puede la ‘técnica’ del visual thinking tramitirnos más o mejor a si solo empleamos texto? Me es difícil contestar taxativamente, pero en cualquier caso es una obra que me ha gustado. La calidad y expresividad de sus dibujos y la originalidad del planteamiento empleando este formato -lógico teniendo en cuenta lo que nos plantea Sousanis- es un acierto. Por irme a la frase hecha “una imagen vale más que mil palabras” diría que esto funciona en los dos sentidos, también mil palabras pueden valer más que una imagen, depende de la la capacidad del creador en cada caso. Afortunadamente no me toca a mí decidirlo, o más bien apostaría por que las dos cosas son ciertas y complementarias.

Por mi parte disfruté este libro. Tiene ideas interesantes y me parece una obra atractiva que merece verse y leerse.    

Cioran, manual de autoayuda (Alberto Dominguez)

Si eres una persona optimista empedernida, si crees que aunque se puede dar algún problema todo se puede superar con voluntad y actitud positiva y que nos quejamos por cualquier revés de la vida, no leas este libro. No te va a decir nada, pensarás que su autor y Cioran son unos cenizos. Y estás en tu derecho, faltaría más. Pero si ves grietas, fallas que no se pueden llenar por mucho buen rollo y actitud que pongas, que hay que convivir con ello y no ignorarlo, te lo recomendaría.

Cioran, manual autoayudaCioran fue un escrito magnífico, muchos dirían que un pensador, no un filósofo, porque no construyó un esquema general de ideas más allá de un profundo desasosiego y nihilismo. Puede ser, pero algunos párrafos y aforismos de Cioran me transmiten más de la vida que obras clásicas completas que tenemos en los altares.  Además, su lectura curiosamente funciona de forma inversa: en momentos bajos, te puede servir como catársis, algo así como llegar al fondo y desde allí remontar y salir aliviado, más positivo. El autor aprovecha eso y apoyándose en numerosos pasajes de Cioran, bien escogidos, nos va diseccionando su visión de la vida, descarnada, entrando en todos los sinsentidos, preguntas sin respuestas y dolores que padece, pero con humor (Cioran también lo tenía aunque no sea evidente de primeras). Curiosamente, creo que consigue una obra muy entretenida y estimulante, a pesar de lo que pudiera esperarse de partida.

En fin, si quieres conocer a Cioran, esta puede ser una buena introducción. Yo lo hice a través de una antología de textos suyos “Adiós a la filosofía y otros textos” seleccionados por Fernando Savater, amigo del pensador rumano y gran conocedor de su obra y del que espero también leer su “Todo sobre mi Cioran” (aunque pasado un cierto tiempo, que tampoco me gusta atiborrarme de Cioran, mejor espaciarlo en dosis).

Filosofía para una vida peor (Oriol Quintana)

El autor ‘juega’ a demoler, y lo hace bien. Al menos a demoler los libros de autoayuda simplistas (los hay también decentes, no todos son iguales) que nos aseguran que la felicidad es solo una cuestión de actitud y seguir unas reglas muy sencillas, cuando no bobaliconas..

Filosofia para una vida peorEscoge a un conjunto de autores muy granados del pensamiento occidental del último siglo y te dice: aquí está lo que ellos vieron, no es una novela rosa, no un libro barato de autoayuda, son reflexiones trabajadas, sin concesiones ni excusas. Se puede estar en desacuerdo, esto no es una verdad absoluta (tampoco lo contrario) y a partir de ahí tú verás si tu Weltanschauung sale indemne o necesita revisión.

No me extiendo más, a mí me gustó (a otros puedo entender que no) por el planteamiento, su estilo y la lista de autores que trata en el libro: George Orwell, Primo Levi, Frank Améry, Víctor Frankl, Martin Heidegger, Jean Paul Sartre, Emile Cioran, Abraham Maslow, Julian Barnes y Simone Weil.

Esto no es una novela (David Markson)

Este libro lo estoy ‘colando’ en esta revisión. No es sobre filosofía, ni una obra de divulgación o ensayo. Llamémosla una obra experimental. La mencioné en Twitter por eso, por su estructura atípica y no ser una novela al uso: carece de argumento y personajes. Entiendo perfectamente que este tipo de obra pueda no gustar y verse como una excusa para que el autor muestre su originalidad y alardee de su cultura sin ningún otro objetivo. Vamos, un engaño al lector en toda regla por mucho que la ensalcen reconocidos críticos o escritores. A mí me dejó dudando, pero aunque no me atreva a recomendarlo sin reservas (¡los amantes de la acción que se abstengan de leerlo!), sí me pareció interesante y desde luego algo distinto.

Esto no es una novela, MarksonLa obra es una colección de breves fragmentos y anotaciones recopiladas por el autor. Nos cuenta anécdotas, datos y hechos de personajes célebres, principalmente escritores o artistas, a veces curiosos, a veces algo prosaicos o incluso pueriles, y donde abundan sus enfermedades o de qué y cómo murieron. También hay frases y pensamientos sueltos, en más de una ocasión sin sentido aparente, que el autor hilvana con pequeños comentarios que hacen ‘avanzar’ el libro, no la trama, que no existe.

Para el que la conozca, no es una obra al estilo de Jardines Ajenos de Adolfo Bioy Casares, donde cada pieza que recopila es graciosa, ocurrente o llamativa de por sí (y que me hizo pasar muy buen rato). Es algo muy diferente.

Para mí, “Esto no es una novela” funciona como por acumulación, como la típica imagen de lluvia fina que acaba creándote una sensación que identifico con la idea que tiene Markson de la vida, o al menos la que quiere transmitirnos. Una vida compuesta de situaciones absurdas, curiosas o banales, pero también de acciones significativas y destellos, de dolor y desgracias, pero también de inteligencia, humor y arte…, y destacando sobre todo ello su fugacidad, su limitado tiempo que tantas veces acaba, da igual lo alto que se haya llegado en ella, de forma triste, poco heróica, a veces incluso ‘ridícula’.
Perdón si me he puesto poético, pero sirva la siguiente cita como ejemplo, una de esas ráfagas que intercala cada cierto tiempo entre anotaciones más insustanciales para conseguir, al menos para mí, su objetivo: una progresión que te va envolviendo hasta acabar desarmándote. En este caso la coloca muy acertadamente casi al final del libro:

“Se acerca el tiempo en que habrás olvidado todo; y en que todo te habrá olvidado”.
Dijo Marco Aurelio

 

 

 

 

 

Última modificación: 27/05/2021

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